Sí, en Zaragoza también se puede viajar con el paladar, y Syriana es uno de esos sitios donde, sin moverte de la silla, te transportas a Damasco. No es el típico restaurante con “toques árabes”, es un sitio que apuesta por una carta siria de verdad, con sabor, con identidad y con ese punto exótico que se agradece cuando quieres salir un poco de lo de siempre.
Dónde está el Restaurante Syriana de Zaragoza
Cl. Mayor, 43,
50001 Zaragoza
622 02 78 19
Syriana está en una ubicación bastante buena, en la Calle Mayor , compartiendo puerta con puerta con el restaurante japonés que cerró Izakaya. Así que si alguna vez has estado en este último o te han hablado de él, ya sabes por dónde van los tiros.
Se encuentra en una zona bien conectada: puedes llegar fácilmente en autobús, andando desde Gran Vía o incluso aparcar por las calles cercanas si tienes suerte (o paciencia). No es una zona peatonal ni especialmente bonita, pero funcional para lo que interesa: comer.
Eso sí, recomendación importante: reserva con antelación. Nosotros intentamos ir tres veces y siempre estaba lleno. No es que tenga pocas mesas, es que está muy de moda y la gente repite. Y con razón.
Instalaciones del Restaurante Syriana de Zaragoza
El local es bastante grande y perfecto para grupos, aunque el espacio entre mesas es muy reducido. Si te gusta la intimidad o eres de los que habla en voz baja, puede que te cueste. Pero por otro lado, eso también le da ambiente, lo hace más bullicioso, más auténtico.
La decoración es lo que te esperas (y lo que se agradece): ambiente 100% árabe, lámparas decoradas, tejidos colgantes, colores cálidos, mucho dorado y detalles que te hacen sentir que estás en un local de Damasco, no en Zaragoza. Muy temático, pero sin ser recargado.
No hay terraza, pero el interior es lo suficientemente atractivo como para que no la eches en falta.
Carta del Restaurante Syriana de Zaragoza
La carta es amplia, y cuando digo amplia, quiero decir que hay mucho donde elegir. No es el típico sitio con cuatro platos “orientales” para salir del paso. Aquí se nota que han querido hacer una propuesta real de cocina siria, con platos típicos, especialidades que no suenan y otras que seguro has oído alguna vez.
Nosotros pedimos el falafel y, ojo al dato, viene con demasiadas salsas y solo tres piezas. Cuando preguntamos, el camarero nos dijo que lo hacen así porque, si no, la gente solo pediría falafel. Tiene sentido, aunque sabe a poco. El sabor, eso sí, muy bueno.
La comida en general tiene un punto picante. Nada exagerado, pero si eres de los que no tolera ni un poco, pregunta antes.
En cuanto a la cantidad, fuimos tres personas y pedimos tres platos. Resultado: fue demasiado. Pero ojo, si hubiésemos pedido dos, seguro que nos habría parecido escaso. Así que mi consejo es calcular 1,5 platos por cabeza si compartís.
La variedad es lo mejor de la carta: hay carne, vegetales, opciones sin gluten, platos más suaves y otros más potentes. Todo muy especiado y con ese sabor auténtico que solo se consigue cuando las recetas no están adaptadas a lo “europeo”.
Precio del Restaurante Syriana de Zaragoza
Aquí viene la buena noticia: el precio está bastante bien.
Salimos a unos 25€ por persona, y eso incluyendo vino de sobra, que no nos cortamos. No es de los restaurantes más baratos de Zaragoza, pero sí de los que tienen buena relación calidad-precio.
Eso sí, si lo comparas con sitios como el Dumbo, puede parecer un pelín más caro, pero la experiencia es diferente y aquí la cocina es más elaborada.
No es un sitio “low cost”, pero tampoco te va a doler la cartera si vas a cenar con amigos o pareja. Y sales lleno, no con hambre.
Servicio del Restaurante Syriana de Zaragoza
Y como suele pasar en los sitios que molan, lo mejor es el trato. La atención fue impecable: camareros muy simpáticos, atentos y rápidos. Nos explicaron bien los platos, nos recomendaron según nuestros gustos (y tolerancia al picante), y en todo momento el ambiente fue muy agradable.
Se nota que quieren que vuelvas, y eso en hostelería vale oro. Y, como decía antes, si piensas ir, reserva sí o sí. Es uno de esos sitios que ya tiene clientela fija y no te va a salvar la improvisación.
En resumen:
Syriana no es solo un restaurante sirio en Zaragoza, es un viaje directo al corazón de la gastronomía de Oriente Medio. Buena ubicación, ambiente auténtico, comida sabrosa y abundante, precio ajustado y servicio de 10.
Ideal para ir con amigos, con ganas de probar cosas nuevas y dejarse llevar por los sabores de otra cultura. Solo un consejo: no subestimes el falafel. Te vas a quedar con ganas de más.


